Categories Menu

7 grandes maneras de enseñar a su hijo a rezar

Si te has preguntado, ¿cómo debes hacer para enseñar a tu hijo a rezar y establecer una comunicación espiritual con Dios? Pues nuestros amigos de ComoHacerPara.com nos han brindado en éste día, algunos consejos para lograrlo; porque orar con tu hijo es enseñarle el camino de fe. Introducir a su hijo a una vida de oración es, sin duda, el regalo más grande que puedes brindarle ya que enseñas cómo comunicarse con el Creador y las satisfacciones que puedes dar.

Aquí hay algunos consejos para ayudarte a empezar.

pdvd018-e1346193504333

1. Crea una rutina y tratar de hacerla divertida

Como seres humanos, tendemos a posponer las cosas cuando son aburridas, y lo mismo pasa con la oración. Es por eso que es muy importante establecer el tiempo de oración para su hijo en un momento determinado del día. A menudo es mejor hacerlo antes de ir a la cama cada noche.

He aquí un consejo simple: pide a tu hijo a rezar por tres cosas: algo que agradezca, algo que sea triste y algo que Jesús debe bendecir.  Si crece con una rutina, se convierte en algo normal y fortalecerá su fe.

2. Ayuda a tu hijo a familiarizarse con la Biblia

Utiliza una atractiva y colorida Biblia ilustrada para niños y elijan leer juntos. Lee pasajes bíblicos y comenta con ellos las enseñanzas que le dejan

3. Recuerda que se está formando una relación con Dios

Es importante que los niños entiendan que están forjando una relación con Cristo. Cuando oras con tu hijo, estás ayudandole a tener una amistad con Jesús. De hecho le ayudas a tu hijo a entender quién es Jesús y cómo Él nos ama incondicionalmente.

nino-rezando-jpg

4. Toma un espacio para la oración en tu día y predica con el ejemplo

La rutina es importante, pero recuerda que debes ayudar a tu hijo a entender que podemos orar en cualquier lugar, en cualquier momento, de forma natural. Realiza una acción de gracias sencilla antes de las comidas. Enseña a tus hijos que la oración tiene que ver con el hábito, y también es una señal de que la hora de la comida es más que la simple satisfacción de hambre.

No tengas miedo de orar en público, en un día de campo o en un restaurante, por ejemplo. Puede parecer extraño, pero muestra que nuestra fe, no se limita a nuestra casa.

5. ¡Que sepan que la misericordia de Dios es dulce!

Cuando tu hijo hace la primera confesión, no dejes que se trate de un evento de una sola vez. Llévalo a confesarse regularmente (una vez al mes sería genial). Luego llevarlo a tomar un helado o al parque, debido a que la misericordia de Dios es dulce y ¡se debe celebrar!

6. Enseña el rosario

La oración del Rosario es simple pero potente, y es perfecto para los niños. Enseñarles muchas cosas acerca del poder de la oración y la importancia de la vida de Jesús. El poder de rezar un rosario es enorme y realmente una satisfacción que tus hijos se involucren en ello

7. ¡Respeta a tu hijo y no esperes la perfección!

No debes tratar de entrar por la fuerza en ese espacio sagrado de la oración y su relación espiritual. Da privacidad a tu hijo y toma las cosas con calma. No te sientas frustrado si no parece suficiente «santo». Debes ser sensible a sus emociones y no esperes un ideal perfecto. Recuerda que los discípulos de Jesús se quedaron dormidos en el huerto de Getsemaní, cuando el maestro había pedido que orasen por Él.